Ocurre en la tele. Todos opinan sobre todo y sobre todos con total libertad y supuestamente conocimiento. Con dominio de cualquier tema y autoridad moral para hablar de cualquiera. Por eso debe ser la caja atontá. Pero en el día a día son muchos los que nos rodean que nos desbordan y acechan con sus palabras, mensajes, opiniones, etc....sobre todo y sobre todos. Permanentemente hay que hablar y dar respuesta a cualquier cosa y sobre cualquiera, y precisamente sin tener la información, el conocimiento, la experiencia, sabiduría, o intuición sobre ello o ellos. Abarcar todo, tomar posición sobre diferentes asuntos y personas, aceptar o rechazar, tener que tener criterio sobre cualquier aspecto es casi obligado, sino, es tener un desinterés y desconocimiento sobre todo, y todos, de lo que se habla en el momento. No se mira desde la distancia, ni la observación cuidada, el silencio, la reflexión, para guardar los pensamientos y en un momento dado compartirlos, enriquecerlos con los de otros.
De la caja atontá a las mentes atontás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario