"he creado este blog pensando en un lugar de encuentro de mis palabras con las tuyas, un lugar para hacer un alto y compartir escribiendo y leyendo, un lugar donde las palabras vuelen libres....te invito a que entres, disfrutes, participes...."

martes, 11 de septiembre de 2012

Deseo otoñal



Yo que he cerrado las ventanas al verano, y está como ese huesped que no se acaba ir de casa y que no sabes bien como echarle educadamente. Y es que pienso solo otoño, desde hace días, y más que pensar, sentir. Y quiero dejarme abrazar, besar, todos y cada uno de los rinciones de mi cuerpo, que me inunde por dentro, ser amada, que eyacule sobre mi esa plenitud....y esto se vuelve en mas deseo, en unas ganas tremendas que llevo apaciguando, loca que por fin suceda....y disfrutarte.

Mi rendija está abierta para que te cueles.

lunes, 10 de septiembre de 2012

El lunes también es un buen día

¿Por qué nos instalamos en la mediocridad?, ¿por qué nos conformamos con ella?, ¿por qué nos llena?, ¿por qué no nos salimos de la raya?, ¿por qué no la cruzamos?, ¿por qué no nos atrevemos con otras cosas?, ¿por qué no buscamos la diferencia, lo complicado, lo interesante?, ¿por qué no nos lanzamos a por eso, o lo que, merece la pena de verdad?
 
 
No importa que la copa o el plato se derrame, al menos queda la huella como mancha que un día quisimos más.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Ajustando la vida


Escuchaba el otro día de boca de un psicólogo, que en estos tiempos difíciles que estamos viviendo en el que tanto nos están diciendo que no hay que malgastar, gastar, ser austeros, estoicos, llevar una vida ordenada sin salirse ni un milímetro de la raya....ahorrar, guardar, ahorrar, guardar, ahorrar, guardar....que eso llevado al extremo como nos están induciendo para crear esa sensación de que si lo hacemos así estaremos seguros, lo que lleva es a tal grado de ansiedad, insatisfacción, y tristeza,  que lo que habremos hecho en lugar de ser un acto positivo se volverá en algo muy negativo contra nosotros mismos. Porque no se puede estrangular ni ahogar nuestra vida, acabar con nuestras satisfacciones, alegrías, dejar de soñar e ilusionarse, pero si tal vez hacerlo de otra manera aportando serenidad y sentido común. Traducido a otras palabras: seguir viviendo, disfrutando, sonriendo, riendo, soñando e ilusionándonos, en nuestra particular medida y no la medida de los demás o la medida de la sociedad. La vida, como todo, se ajusta a las necesidades, sin renunciar a la alegría,  a las satisfacciones, a los momentos plenos, al positivismo, a los sueños e ilusiones....dejar de hacerlo conlleva a ir agonizando lentamente hasta morir. 

jueves, 6 de septiembre de 2012

Femme

La última tendencia de las famosas es la ropa, sobre todo vestidos, de inspiración "bondage". Cueros, cuerdas, arneses, en los diseños de vestidos eróticos, acompañados de bolsos de noche con fustas. Y es que aunque muchas se pongan lo que se pongan, no destilan ni rezuman el erotismo que conllevan esos diseños, hace falta más. Se quieren creer todas un poco Anastasia Steele. Y ya en los 50s y 60s nos enseñaron que era eso  dos mujeres que lo rezumaban por los cuatro costados solo con mirarlas levemente: Sofia Loren y Ava Gardner. Eran pura sensualidad y erotismo. Deseo, lujuria. Cuerpos con curvas de infarto donde todos querían estrellar sus sueños. La pasión que despierta aquello que no se ve, no se puede tocar, no se puede tener.... en una mirada, un rostro, unos labios, un cuerpo, un gesto, unas palabras....y todo lo que se intuye.  Dejarse turbar,  por eso uno se vuelve loco. No hizo falta siquiera ser tan explícitos como ahora, ni en el cine ni en nada, para apasionar tanto. Y eso no te lo da que te pongas un vestido con cuerdas y arneses.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

El dedo más famoso de España



Menuda se ha montado por un dedo. España entera se ha movilizado, y es que en este país somos así de apasionados (por no decir otra cosa y ser una borde). Una sociedad que presume de abierta, liberal, y estar vuelta de todo en el tema sexual, y hay que ver como nos pone cachondos hasta el éxtasis, hasta el orgasmo vaya,  un simple dedo. Medio país, para que luego no me llamen exagerada, ha estado, y está, pajeandose y empapada a más no poder pensando en el dedo más famoso de España. Y es que hay que tener cuidado con los deditos, que son muy juguetones ellos, e igual le jugó una mala pasada, y pinchó el contacto de whatsapp equivocado y a saber a quien le llegó el dedito. Yo a partir de ahora ¡¡¡menudo cuidado voy a tener cuando envíe whatsapps!!, que una con la emoción se pierde....es lo que tienen los deditos, que son muy emocionantes. O con el correo electrónico, que tampoco se sabe bien si fue otra vez un dedito que pinchó en la dirección equivocada y el dedito, no el de la dirección equivocada, sino el dedito del dedo en cuestión, se esparció cual polvo que soplamos y se difunde por doquier rápidamente. O que otro dedito malicioso haya entrado en un correo electrónico que no es suyo, y haya robado este otro dedito para fines morbosos y perversos. El caso es que el país entero se ha volcado en apoyos al dedo, y todo el mundo está como loco diciendo a los cuatro vientos que ellos también se hacen dedos, y un acto íntimo se ha convertido en lo más público. Por cierto, yo también me los hago pero es más intrascendente la cosa, o sea, los dedos. Dejate de la historia del señor Grey y la señorita Anastasia, "Cincuenta Sombras de Grey" por si alguien no lo ha pillado, que donde esté el dedo más famoso de España.....que se quiten cuartos de juego y pamplinas. Y es que somos así de simples. Madre mia y con la Merkel aquí....¿así como nos van a tomar en serio en Europa?
 
 
Dedicado a L, que sabe todo sobre mis dedos.

martes, 4 de septiembre de 2012

Unos putos 0.15 céntimos



Ni compasión, ni tampoco memoria. Una mendiga, de origen rumano,  pedía a las puertas de un supermercado. Entró al rato a comprar con sus escasas monedas una botella de agua para paliar su sed; yo compraba dentro y me preguntó que decía la etiqueta del estante y cuánto costaba la botella, 0.20 centimos, y me dio las gracias. En la caja había cola para pagar, y delante de mi estaba la mendiga con su botella de agua para pagar. Más adelante un hombre de origen portugués pagaba por dos botes de Nocilla, y le faltaban 0.15 céntimos. Le dijo al cajero que le traía lo que faltaba luego, que ahora no tenía, y el cajero, de origen magrebí, le dijo que tenía que pagar, a lo que el otro hombre le respondió que luego, que ahora no tenía, y el cajero le dijo que no se podía llevar los dos botes de Nocilla si no le pagaba los 0.15 céntimos que faltaban. La mendiga cogió entonces de sus monedas y le dio los 0.15 céntimos que le faltaban al hombre, y este le pagó al cajero y se pudo llevar los dos botes de Nocilla. Me emocioné y mis ojos se llenaron de lágrimas. Nadie en la cola con sus cestos y carros llenos de alimentos se inmutó ni hizo nada ante aquella escena, veían lo que estaba pasando pero era como si con ellos no fuera. Por unos putos 0.15 céntimos. En un acto reflejo cogí 1 euro y se lo di a la mendiga, que me agradeció tres veces mi "generosidad". Llegó mi turno de pagar y fulminé con la mirada al cajero, por no tener memoria de cuando el llegó aquí y de las calamidades que habrá pasado, por no haberlo recordado y no haber pagado él de su bolsillo los putos 0.15 céntimos viendo que el hombre no tenía más dinero, y que a lo mejor un poco de pan con Nocilla era todo lo que iba a cenar esta noche. Cuando salí del supermercado, la mendiga ya estaba sentada de nuevo afuera esperando limosnas, y al verme me dijo de nuevo: "gracias señora, muchas gracias", Y no pude más que llorar de rabia.

Una mendiga nos enseña lo que es la misericordia, tener corazón, compasión por los que sufren, por los que no tienen que comer, y que impulsa a ayudarlos o aliviarlos en su sufrimiento, algo tan simple como dar de comer al hambriento.
 
De mis escenas cotidianas.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Después del paréntesis....



Ha sido un paréntesis necesario, como todo en la vida que necesita de su tiempo, para renacer, crecer, madurar, para descansar, llenarse, y seguir adelante, por eso las pausas siempre vienen bien. Sosegar el alma y espíritu para que nuestra casa interior emane bienestar al exterior. Ayer estuve recogiendo moras y manzanas,  y tuve la sensación que ese viento pre otoñal vino a llevarse no solo los últimos vestigios de el verano, sino también aquello que nos quita la paz y tranquilidad y que de alguna manera siempre acaba enredado en nuestro pelo, por eso quizás lo dejé, y con los ojos cerrados, que me despeinara a su antojo. Un paseo una tarde de domingo a veces desvela muchos misterios.

Me alegra volver aquí después del paréntesis, también era necesario.