Anoche ocurrió un fenómeno o acontecimiento que nos unió por un rato a todas las personas en el mundo. Todos contemplamos el cielo y las estrellas y sonreímos viendo los destellos y las estelas de esas estrellas fugaces, y el que más y el que menos habrá pedido un deseo. Por un instante parecía que el mundo se detenía y que todos nos poníamos de acuerdo en hacer algo juntos y a la vez, algo que disfrutábamos, que nos producía un momento de felicidad. Nos detuvimos para disfrutar y ser felices, para pensar y estar más cerca de esa preciosa bóveda que nos cubre, sentir lo pequeñito, insignificante y frágiles que somos aquí abajo, y la inmensidad y grandeza de allá arriba.
Ser feliz no cuesta nada, la felicidad está allí arriba por ejemplo, en contemplar y sentir esa maravilla, solo hay que buscarla, detenerse, observar, dejarse llenar, disfrutar, es gratis además, la tenemos tan cerca y no la vemos, no la disfrutamos, y nos empeñamos en grandes cosas, y muchas, nada parece que llene, satisfaga....y los mejores momentos están a nuestro alcance, sin ir muy lejos.....esos son los que recordaremos siempre....
Que nunca dejen de brillar las estrellas en nuestro cielo interior.......
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